miércoles, 16 de enero de 2008

Por primera vez:

  • Vi la luna desde mi balcón, sin buscarla desesperadamente.
  • Me compré un vestido y pienso ponermelo. No puedo recordar cuantos años hace que no uso uno. (Abajo los complejos)

miércoles, 2 de enero de 2008

Brindo por un excelente 2008

Con las ganas, la energía y la esperanza intactas. Lista para los desafíos de los comienzos.
Según el I Ching , este año me guiará:
32. HENG. La constancia
24. FU. El retorno.
No es que crea en los oráculos (de hecho, creo más en mi libre albredrío) pero me gusta de vez en cuando ver de qué se trata. Casi como un juego.

domingo, 30 de diciembre de 2007

Lecturas noviembre y diciembre

"Who´s afraid of Virginia Woolf?" de Eduard Albee

Hace muchos años leí, por primera vez, Teoría de la Comunicación Humana, de Watzlawick, Bavelas y Jackson. Allí los autores usan la obra de teatro de Albee para hacer un análisis comunicacional, y desde entonces tenía ganas de leer este libro. No lo encontré en castellano y tuve que encargarme la versión en inglés.
Y lo que pasó es lo que suele ocurrir cuando uno espera mucho tiempo algo, y lo alcanza: eso no llega a satisfacer de la manera planeada. No es que el libro sea malo. El problema es que yo ya sabía todo el desarrollo y no había nada que me entusiasmase. Pero debo reconocer que el clima tenso y agobiante de los juegos de los personajes está muy bien logrado por el autor. Me gustó. Me hubiera gustado más unos años antes.


"De nuevo, el amor" de Doris Lessing

Llega el amor. No importa mucho de quién se enamora Sarah. Lo importante es que sufre por ese sentimiento, que creía que ya nunca volvería a sentir. Doris Lessing lleva adelante su historia unida a la puesta en escena de una obra de teatro, en la que la protagonista del drama parece influir en la vida de todos los involucrados en la obra.
El libro avanza lento, pero vale la pena porque los emociones y pasiones de los personajes logran aparecer con claridad a medida que se avanza en las páginas.

“Parece existir una regla según la cual lo que condenamos aparecerá antes o después en nuestra vida”.

“(...) era de esa gente que se despierta cada mañana con una lista mental de asuntos que tratar”.

“Cuando uno siente angustia, raramente vez es por una sola razón, especialmente cuando uno se hace mayor, puesto que cualquier pena echa mano de las reservas del pasado”.

“En algún momento de la edad madura, la mayoría de la gente cae en la cuenta de que un siglo no es más que el doble de sus años. A partir de ese pensamiento, toda la historia se precipita junta y a partir de este momento viven ya dentro de la historia del tiempo, en vez de mirarla desde fuera, como observadores”.

“Le expuso estas ideas y luego algunas más, mientras tomaba, taza en mano, rápidos sorbos de café, como si ingerir la cafeína suficiente fuera el apartado más importante de su orden del día”.

domingo, 16 de diciembre de 2007

DC 6

Abrir el balcón temprano en la mañana y sentir una brisa fresca en un día que se pronostica agobiante.

martes, 11 de diciembre de 2007

DC 5

Jugar con un chico como si uno tuviera exactamente la misma edad de ese niño.

viernes, 30 de noviembre de 2007

DC 4

Darme un baño de inmersión con sales y espuma de vainilla y quedarme calmamente en la bañera hasta que el agua se enfría.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

DC 3

Arrancar la hoja del calendario de ayer para descubrir el nuevo dibujo de Mary Engelbreit que ilustra el día.
Hoy la frase es: "Clouds may come, but clouds must go, and they have a silver lining for beyond them all, you know the sun or moon is shining". Muy en el estilo de este blog.

martes, 27 de noviembre de 2007

DC 2

Sacarme los zapatos no bien cierro la puerta de mi departamento y andar descalza por la casa.

lunes, 26 de noviembre de 2007

DC 1

Despertarme diez minutos antes de que suene el despertador y disfrutar ese tiempo en la cama, sintiendo lo bien que se está allí.

Las delicias cotidianas (DC)

La semana pasada tuve más de un "problema" tecnológico, que hicieron que hoy este escribiendo este post en una máquina mucho más moderna, veloz y bonita. Y es que lograron rescatar toda la información de mi antiguo disco rígido. No me puedo quejar.
En medio de esa y otras dificultades tecnológicas (estuve seis días sin teléfono debido a vaya uno a saber qué inconveniente) y burocráticas (tuve que cerrar las cuentas en el banco porque insistían en cobrarme lo que no me correspondía), estuve más de una vez tentada de pensar: el mundo está contra mí.
Pero no. No pienso rendirme así que para mantener mi buen humor se me ocurrió ir identificando cada día las pequeñas cosas que me gusta disfrutar.
A partir de hoy inauguro: Delicias cotidianas.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

"Al este y al oeste...

llueve y lloverá, una flor y otra flor celeste del jacarandá", dice la canción.
Y cuando paso por la plaza no puedo resistir la tentación de cantarla al ver los árboles lilas (a mi juicio) y el piso del mismo color. Da la sensación de caminar entre nubes. Un placer cotidiano que nos regala la ciudad de Buenos Aires.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Sendero reconquistado

En un "buen día", como el de hoy:
  • Uno recibe el reconocimiento sincero de un grupo de "buena gente" con la que compartió muchos momentos agradables.
  • Uno se reencuentra con una lapicera pérdida, que alguien guardó cuidadosamente para devolverla.
  • Uno logra ordenar su placard para empezar a conseguir el orden que tanto necesita para vivir y que tanto abandona al vivir.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Lugares comunes

Siento que el tiempo se escurre como la arena entre mis manos.

Siento que el final del arco iris no es mi destino.

Siento que no manejo el timón de mi vida.

Siento.

No me importa que estas palabras suenen huecas. De verdad las siento y no tengo muchas ganas de pulir mi prosa. A veces el placer se encuentra en las frases conocidas.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Estoy casi convencida de...

  • Que existe un universo paralelo en el que habitan todos los lápices, lapiceras, biromes y demás adminículos para escribir que desaparecen de nuestro mundo.
  • Que en mi escritorio y en mi cartera hay una conexión directa con esa dimensión.

lunes, 29 de octubre de 2007

Lecturas de Octubre

"Inés del alma mía" de Isabel Allende
Me gustó, como me gustan los libros que cada tanto leo de Allende. La historia es la de una de las fundadoras de Chile, Inés Suárez.
Embarcarse en 1537 para América era algo incierto para cualquiera, y enormemente problemático si se era mujer. Pero Inés lo hace para abandonar una Europa que ya la oprimía.
El libro tiene como transfondo la conquista del territorio chileno, en manos de los mapuches, remarcando tanto la brutalidad ejercida por los españoles como por los indios. Pero lo rescatable es el coraje, la inteligencia, la audacia de una mujer que pareció adelantarse varios siglos a la integración femenina al mundo de la política y del trabajo.


"La zanja de la Patagonia" de Vanni Blengino
Probablemente influida por el libro anterior, me aboqué a leer esta obra sobre los conquistadores, militares, científicos, sacerdotes y escritores que se animaron a transitar ese territorio que llamaban "desierto", aunque estaba poblado de indios.
Nunca antes había pensado en lo raro que es hablar de "La campaña del desierto", cuando el territorio patagónico no es estrictamente un desierto ni estaba entonces inhabitado. Desierto de civilización, tal vez. Pero no más.
El libro se centra en un hecho histórico en el poco se ha reparado: la estrategia defensiva que propuso Adolfo Alsina, el ministro de Guerra de Avellaneda, en 1875 para frenar los malones.
Emulando a la "muralla china", sugirió cavar un foso de 620 kilómetros entre la Cordillera y el Atlántico. La zanja, al sur del Río Colorado, alcanzó a tener unos 370 kilómetros en 1877. La muerte de Alsina y su reemplazo por el general Julio A. Roca significó el pasaje de una estrategia defensiva a otra ofensiva. Roca fue hasta el Río Negro y dejó muy atrás la línea de defensa de Alsina.
Sé que en la historia no valen los juegos "que hubiera pasado si..." pero no puedo resistir la tentación de preguntarme ¿Qué hubiera pasado si Alsina no hubiese fallecido en plena gestión?

lunes, 22 de octubre de 2007

Cansancio y ensueños

Estoy tan cansada que me adormezco en cualquier sitio y empiezo a soñar con una rapidez asombrosa.
En el colectivo se me cierran los ojos y las voces y los ruidos de la calle se mezclan velozmente con mis ensueños.
Prendo la tele para mirar una de mis series preferidas y al segundo el inglés que a medias entiendo se funde con mi propia fantasía.
Tomo sol y las voces familiares se alejan cada vez más.
Corrijo escritos y otra vez entro a mundos ficticios.
Mientras el exceso de trabajo no me permita dormir de verdad, mejor que empiece a disfrutar de estas evasiones instantáneas.

lunes, 15 de octubre de 2007

Contraseñas

Cuando lo único que tenía era una máquina de escribir portátil marca Olivetti, asociaba las contraseñas con espías, detectives y jeroglíficos.
La primera vez que me senté frente a una PC sentí algo raro al poner una clave. Y hoy casi desespero con las claves. Todos los sitios quieren mi nombre de usuario y mi contraseña. No soy uno de los seres más adictos a Internet, pero mi lista de claves asciende a 36!!!!!!!!!!!!! Sumémosle los 36 nombres de usuario y recordemos que algunos nos piden que las cambiemos cada mes. Y que no sean iguales a la fecha de nacimiento, ni al nombre, ni que se repitan con la anterior, ni que tengan dos números iguales seguidos, pero que tengan por lo menos una letra y además que las escribamos con un teclado virtual y que... Pesadilla.
¿Alguien realmente cree que puedo retener en mi cabeza más de 70 conjuntos de nombres y números distintos e identificar qué va con qué porque, por seguridad, no debo escribirlos?
Alguien sugerirá: ponéle a todo la misma clave. Ah qué gracia!!! ¿Dónde diablos va a parar allí la seguridad? Porque lograron meterme en la cabeza que las claves deben ser difíciles de adivinar y no debo repetirlas. Así que, si alguien lee esto, sepa que si algún día dejo de aparecer por estos lares, seguro es que fue porque me olvidé mi usuario y contraseña.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Lecturas de Septiembre

"El siglo de las luces" de Alejo Carpentier

Cada vez estoy más convencida de que para entender el espíritu de una época nada mejor que leer una buena novela en que su autor se haya tomado el trabajo de recrearlo. Eso es lo que hace Carpentier en esta historia, donde los cambios políticos que produce la Revolución francesa llegan a las Antillas y la transforman, aunque no siempre de manera positiva.
Las vidas de los personajes no resultan siempre atrapantes, pero su presencia en momentos clave las convierten en importantes y permiten que el lector entienda las contradicciones del momento. Un libro para leer detenidamente.

“Se sentía cura frente a los anticuras; anticura frente a los curas; monárquico cuando le decían que todos los reyes (...) habían sido unos degenerados; antimonárquico, cuando oía alabar a ciertos Borbones de España. ‘Soy un discutidor (...) Pero discutidor conmigo mismo, que es peor’.”



"La broma" de Milan Kundera
Es la primera novela que escribió Kundera. Pero para mí, que ya he leído todas las anteriores, es la última. Hace años que quiero comprármela y recorrer las páginas de mi propio ejemplar, pero fue imposible encontrarla. Por ahora falta en mi biblioteca. Así que no me quedó otra que pedirla prestada.
Me gustó. Es una obra de juventud. Más sencilla, más ordenada, más tradicional que sus posteriores trabajos. ¿Menos pretenciosa? Tal vez. Si yo hubiera empezado por este libro creo que no me hubiera sumergido con tanta la fascinación en los textos de Kundera. Para mí, la primera novela fue "La insoportable levedad del ser", que me enloqueció y me hizo devorarme una tras otras todas sus novelas.

“Le repliqué que no temía nada contra eso, que siempre había sido una ferviente de la alegría, que nada me irritaba más que todas esas melancolías y depresiones sin motivo, me retrucó que mi profesión de fe no quería decir nada, que quienes proclamaban la alegría eran, en su mayoría, los más siniestros (...)”


“Todas eran verdaderas: yo no tenía, a semejanza de los hipócritas, una figura auténtica y rasgos engañosos. Sino muchas caras porque yo era joven y no sabía yo mismo quién era y quién quería ser. No impide que la desproporción existente entre todas esas caras me diera vértigo; a ninguna de ellas me adhería por completo y detrás de ellas yo evolucionaba atolondrado, a ciegas”.

viernes, 21 de septiembre de 2007

En las películas, las guerras nunca ocurren en Primavera.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Vamos por la cuarta

Hoy fue la tercera vez. Pero la sorpresa evitó que lograse mi objetivo.
¿Quién dice que la cuarta no sea la vencida?
No perdamos la esperanza.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Lecturas de Agosto

  • "El perfume. Historia de un asesino" de Patrick Süskind.
    Al fin me topé con un texto que me gustó. El autor logra el punto justo entre una prosa con demasiada acción y otra muy lenta. No aburre, pero tampoco crea un suspenso tal que uno no pueda abandonar el libro.
    El mundo de los aromas se nos va develando de a poco. Y mientras imaginamos los vahos de las antiguas ciudades europeas, vamos entrando en el calvario de Jean-Baptiste Grenouille, el protagonista, y entendiendo su forma de ser.
    Uno sabe desde el comienzo qué es lo que ocurrirá en gran parte de la obra: es inevitable y, por ello, terrible. No hay escapatoria. Pero igual uno busca llegar lentamente al desenlace. Y allí sí encuentra la sorpresa que ha preparado el autor. Imprevisible, y más terrible aún. Alguno quizás la haya imaginado. Yo no.

martes, 21 de agosto de 2007

Renovación

Salir de la rutina y dejar la ciudad en la que uno vive siempre renueva. Eso es todavía más cierto si uno cambia Buenos Aires por Bariloche.
El trabajo hizo que pudiera disfrutar de cinco días a orillas del Nahuel Huapi. Es cierto, tuve que trabajar allí, pero mucho antes de tomar el avión había decidido que tendría unas fantásticas vacaciones caídas del cielo. Y las tuve.
Pasee mucho. Me deleite con los paisajes. Disfruté del sol a pesar de la temperatura bajo cero. Comí rico. Vencí mi aprensión a visitar sola nuevos lugares . No leí diarios, ni escuché radio, ni vi tele. Me obligué a no caer en la tentación de conectarme a Internet.
En definitiva: estoy renovada, y agradecida.

lunes, 30 de julio de 2007

Abaddón el exterminador – Ernesto Sabato

No me gustó. Así de claro. Las idas y vueltas de los personajes me perdieron. Los desvaríos paranoicos me agotaron. La novela no logró despertar mi intriga. Tal vez Sabato nunca se lo propuso -concedo- pero como lectora quiero saber a dónde voy: si estoy en un laberinto y tendré que pasar varias veces por el mismo sitio, quiero saberlo. En la última página sentí que el libro podría haber terminado 200 hojas antes o 200 después. Una lástima porque “El túnel” y “Sobre Héroes y Tumbas” me habían cautivado.
Pero destaco una idea que aparece en el texto y que comparto, aunque muchas veces olvido. Olvido, y explico, y quiero que me expliquen y sugiero que se expliquen. Errores y más errores.
“El mito, como el arte, es un lenguaje. Expresa cierto tipo de realidad del único modo en que esa realidad puede expresarse, y es irreductible a otro lenguaje. Te pongo un ejemplo sencillito: acabás de oír un cuarteto de Béla Bartók, salís y alguien te pide que se lo “expliqués”. Claro, nadie comete semejante idiotez. Y sin embargo hacemos eso con un mito. O con una obra literaria”.
Hay otra parte del libro que me recuerda porqué soy periodista (¿escritor mediocre?) y porque nunca podré ser escritora. Me falta una obsesión (y no me quejo).
“Solo los escritores mediocres pueden escribir simple crónica y describir fielmente (qué palabra hipócrita!) la realidad externa de una época o de una nación. En los grandes, su potencia es tan arrolladora que no pueden hacerlo aunque se lo propongan”.

lunes, 9 de julio de 2007

Nieve en Buenos Aires

A eso de las tres de la tarde empieza a caer algo más cercano al "agua-nieve" que a verdaderos copos de nieve. Pero con el tiempo, los diminutos copos van apareciendo. Si se camina al aire libre, quedan como hielitos y manchas blancas en la ropa, en el pelo. No llegan a formar ni una fina capa blanca en el suelo, pero en la ropa sí es nieve. Y a la vista también.
Viajo una hora y media en colectivo y observo no a la nevisca sino a la gente. Y la veo contenta. Algunos esbozan una sonrisa. Otros disfrutan con los chicos como chicos. Muchos se sacan fotos para registrar el hecho.
Una vez más compruebo que basta muy poco para ser feliz por un instante.

viernes, 6 de julio de 2007

Defensa de la Alegría

Siempre que la tristeza acecha mi vida, o que la abulia unida al aburrimiento se quiere transfomar en habitual, mentalmente recito las partes que recuerdo de este poema de Mario Benedetti.

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del caos y de las pesadillas
de la ajada miseria y de los miserables
de las ausencias breves y las definitivas

defender la alegría como un atributo
defenderla del pasmo y de las anestesias
de los pocos neutrales y los muchos neutrones
de los graves diagnósticos y de las escopetas

defender la alegría como un estandarte
defenderla del rayo y la melancolía
de los males endémicos y de los académicos
del rufián caballero y del oportunista

defender la alegría como una certidumbre
defenderla a pesar de dios y de la muerte
de los parcos suicidas y los homicidas
y del dolor de estar absurdamente alegres

defender la alegría como algo inevitable
defenderla del mar y las lagrimas tibias
de las buenas costumbres y de los apellidos
del azar y también

también de la alegría

jueves, 5 de julio de 2007

La tercera vez

Estabas igual que hace ¿diez años?. Me saludaste con afecto, como si nos hubiéramos visto ayer. No me acordaba tu nombre, pero vos sí me llamaste por el mío. Me empezaste a contar tu historia. Te corté rápido. Sentí una estúpida incomodidad. Demasiada gente. Te diste cuenta y gentilmente te alejaste. Pero me quedé pensando en vos...
La segunda vez nos chocamos. De vuelta había mucha gentealrededor. Nos saludamos y seguimos nuestros caminos.
Espero con ansias la tercera vez. Y quiero charlar un poquito con vos. Siempre me atrajo tu inteligencia.

miércoles, 4 de julio de 2007

Solución

Cuando los números se retoban y juegan en nuestra contra, las palabras nos pueden salvar.

jueves, 28 de junio de 2007

Lecturas de mayo y junio

Estos dos meses no han sido fructíferos en lecturas por placer. El ámbito académico consumió la mayoría de mi tiempo. (Sí, ya puse esta excusa en otra oportunidad, pero es la realidad). Sin embargo, tuve entre mis manos tres libros interesantes.
  • "Beloved" de Toni Morrison. Me lo compré porque el New York Times lo eligió como el mejor trabajo de ficción de Estados Unidos de los ultimos 25 años, a partir de una encuesta a un grupo de escritores. Y mientras trataba de avanzar en sus páginas, lo abandonaba y volvía por cuarta vez a empezar de cero, me preguntaba qué le habían visto. No me doy fácil por vencida, así que por la página 100 logré engancharme un poco. Lo terminé. Entendí que la forma en que construye el relato es muy original. Pero a mí me costó mucho seguirlo. No forma parte de lo que recomiendo leer de Morrison. "Love", otras de sus novelas, me resultó más llevadera. Sin duda, no está entre mis autoras preferidas.
  • "El diario de Adan y Eva" de Mark Twain. Adorable, tras las arideces del texto anterior. Me cae simpático Twain, con su sentido del humor tan particular. Alguna vez recorrí las calles de Hannibal, el pueblito de Missouri en el que nació. Estuve en su casa y en las cuevas en las que de niño se perdió. Leerlo me lleva a esa mañana helada en que las viejitas que atendían el "Mark Twain Museum" no entendían qué hacían dos argentinas por allí, que para colmo de males osaban interrumpir su desayuno. Bien vale recordar la frase del señalador que compré y que desde entonces acompaña todas mis lecturas: "My books are water: those of the great geniuses are wine. Everybody drinks water". Excelente!
  • "El arte de la retórica" de Aristóteles. Los filósofos no forman parte de los autores que frecuento. Pero este texto valió la pena. Me maravilla el orden y la claridad con que se expresan los conceptos. Y me asombra la actualdiad de todo lo dicho.

viernes, 1 de junio de 2007

Primer paso

Me encantan los comienzos. Son promesa de lo que puede ser. Permiten creer en que esta vez todo va a salir tan bien como lo soñamos, sin importar los fracasos anteriores. Son una hoja en limpio en la cual probar nuestra mejor caligrafía.
Por eso, recobro la fe en mi misma:
  • cada mañana, a las 6.30.
  • cada día lunes.
  • todo 1° de mes.

domingo, 27 de mayo de 2007

Quien bien piensa, bien escribe

Confío en la gente que escribe bien.
Estoy segura que quien escribe bien piensa bien (no en un sentido moral, sino lógico). Hasta ahora nunca me he encontrado con alguien que sea buen escritor y no sea inteligente. Los que se expresan, verbal y oralmente, de manera correcta tienen una capacidad intelectual razonable.
No digo que no puedan existir seres brillantes y a la vez incapaces de presentar un escrito inteligible. Pero como profesora universitaria no me he encontrado con muchos.
Suelo enojarme bastante cuando leo textos de futuros "comunicadores sociales" que ni veinte correctores ortográficos y de estilo convertirían en un escrito legible.
Enseñar a escribir es enseñar a ordenar los pensamientos, a organizar las ideas, en definitiva, es enseñar a pensar. Nada fácil por cierto.