- "Beloved" de Toni Morrison. Me lo compré porque el New York Times lo eligió como el mejor trabajo de ficción de Estados Unidos de los ultimos 25 años, a partir de una encuesta a un grupo de escritores. Y mientras trataba de avanzar en sus páginas, lo abandonaba y volvía por cuarta vez a empezar de cero, me preguntaba qué le habían visto. No me doy fácil por vencida, así que por la página 100 logré engancharme un poco. Lo terminé. Entendí que la forma en que construye el relato es muy original. Pero a mí me costó mucho seguirlo. No forma parte de lo que recomiendo leer de Morrison. "Love", otras de sus novelas, me resultó más llevadera. Sin duda, no está entre mis autoras preferidas.
- "El diario de Adan y Eva" de Mark Twain. Adorable, tras las arideces del texto anterior. Me cae simpático Twain, con su sentido del humor tan particular. Alguna vez recorrí las calles de Hannibal, el pueblito de Missouri en el que nació. Estuve en su casa y en las cuevas en las que de niño se perdió. Leerlo me lleva a esa mañana helada en que las viejitas que atendían el "Mark Twain Museum" no entendían qué hacían dos argentinas por allí, que para colmo de males osaban interrumpir su desayuno. Bien vale recordar la frase del señalador que compré y que desde entonces acompaña todas mis lecturas: "My books are water: those of the great geniuses are wine. Everybody drinks water". Excelente!
- "El arte de la retórica" de Aristóteles. Los filósofos no forman parte de los autores que frecuento. Pero este texto valió la pena. Me maravilla el orden y la claridad con que se expresan los conceptos. Y me asombra la actualdiad de todo lo dicho.
jueves, 28 de junio de 2007
Lecturas de mayo y junio
viernes, 1 de junio de 2007
Primer paso
- cada mañana, a las 6.30.
- cada día lunes.
- todo 1° de mes.
domingo, 27 de mayo de 2007
Quien bien piensa, bien escribe
Estoy segura que quien escribe bien piensa bien (no en un sentido moral, sino lógico). Hasta ahora nunca me he encontrado con alguien que sea buen escritor y no sea inteligente. Los que se expresan, verbal y oralmente, de manera correcta tienen una capacidad intelectual razonable.
No digo que no puedan existir seres brillantes y a la vez incapaces de presentar un escrito inteligible. Pero como profesora universitaria no me he encontrado con muchos.
Suelo enojarme bastante cuando leo textos de futuros "comunicadores sociales" que ni veinte correctores ortográficos y de estilo convertirían en un escrito legible.
Enseñar a escribir es enseñar a ordenar los pensamientos, a organizar las ideas, en definitiva, es enseñar a pensar. Nada fácil por cierto.
miércoles, 23 de mayo de 2007
Tradicionales
Aun quedan quienes:
- Compran ropa en la tiendita del barrio y no se dejan seducir por el shopping.
- Hacen campaña por los políticos que tienen sus mismos ideales.
- Ponen una latita sobre el techo de su auto para venderlo.
- Prefieren el almacén de la esquina al supermercado.
- Hornean tortas para los cumpleaños.
- Se juntan a "tomar la leche”.
- Se resisten al “delivery”.
- Tejen pulloveres
No pertenezco a ese grupo, pero secretamente admiro la calidez que los rodea.
martes, 22 de mayo de 2007
Limpieza por libertad
Me apena el precio que pagamos: las rejas a su alrededor.
lunes, 21 de mayo de 2007
Parecida
Pero ahora uno no necesita de los demás para ver a quién es parecido. En http://www.myheritage.com se puede encontrar el famoso que hay en uno. Mediante la técnica de reconocimiento de rostro, se pone una foto propia y aparecen varias personalidades con
Acá van dos de mis búsquedas. ¿Si me parezco? La verdad es que poco y nada, pero el juego me agradó.
domingo, 20 de mayo de 2007
Ignorancia cotidiana
La gente sabe naturalmente cosas que yo nunca sé (ni supe, ni sabré):
- Qué es cóncavo y qué es convexo.
- Qué años corresponden a cada siglo.
- Qué es centrípeto y qué es centrífugo.
- Qué número corresponde a cada mes.
- Qué meses tienen 30 días y cuáles 31.
- Cuál es la derecha y cuál es la izquierda.
- Cuál es la cara y cuál la ceca de una moneda.
- Qué signo del zodíaco corresponde a cada fecha.
Lo que sí aprendí son trucos para superar esta ignorancia mezclada con incapacidad intrínseca:
- Sumo uno a los dos primeros números de los años para sacar el siglo.
- Pienso que centrífugo habla de fugar y eso siempre es hacia fuera.
- Cuento con los dedos mientras enuncio rápido los meses para saber el número que le corresponde.
- Jamás me alejo de mi agenda que me informa si junio tiene 30 o 31.
- Hago el gesto de escribir para identificar la derecha.
- Nunca digo cara o ceca sino que juego a que salga número o dibujo.
- No me preocupo en lo más mínimo por saber si algo es cóncavo o por conocer si cuándo nació alguien de Escorpio.
domingo, 6 de mayo de 2007
Ganas y más ganas
Tengo ganas:
- de que alguien me cuente un cuento.
- de tomarme un helado.
- de dormir al sol.
- de encontrarte.
- de amarte.
O, mejor aún, tengo ganas de encontrarte y tomarme un helado con vos. Dormirme al sol después de que me cuentes un cuento. Y amarte todo el tiempo.
sábado, 28 de abril de 2007
Realidad y fantasía
viernes, 27 de abril de 2007
lunes, 23 de abril de 2007
De prólogos y contratapas
domingo, 22 de abril de 2007
Zurriburri
ZURRIBURRI
domingo, 15 de abril de 2007
Anna Karenina - Lev Tolstoi --- El encanto de los libros largos
" Tal vez sea feliz, como tú dices, porque aprecio lo que poseo y no ambiciono demasiado lo que no tengo"."Anna Karenina" de Lev Tolstoi
domingo, 1 de abril de 2007
Lecturas de marzo
- "Ficciones" de Jorge Luis Borges. Excelente. No es necesario ahondar en halagos para esta obra ya reconocida.
- "Patagonia, tierra de hombres" de Clemente Dumrauf. Interesante visión que revaloriza la acción de la congregación salesiana en el Sur de la Argentina.
- "CI Dark Target" de David DeBatto y Pete Nelson. No vale la pena perder tiempo en leerlo.
jueves, 29 de marzo de 2007
Diez cosas a la vez
Diferentes trabajos científicos, publicados y por publicar, ofrecen evidencias de los límites del multitasking ; es decir, la eficiencia que se pierde cuando se realizan varias tareas al mismo tiempo. Los hallazgos, de acuerdo con los neurocientíficos y psicólogos, sugieren que muchas personas harían bien en dejar de lado su comportamiento "multitarea" cuando trabajan, estudian o manejan.
La Nación, 26 de marzo de 2007
jueves, 22 de marzo de 2007
Década
domingo, 18 de marzo de 2007
Desborde de libros
jueves, 8 de marzo de 2007
miércoles, 7 de marzo de 2007
Desafío
jueves, 1 de marzo de 2007
El yo saturado - Kenneth Gergen
El autor sostiene que las nuevas tecnologías nos permiten mantener relaciones directas e indirectas con una enorme cantidad de personas y ello produce una saturación social. Como consecuencia, también aparece una colonización del yo. No voy a hacer aquí una síntesis del libro, que recomiendo leer a todo aquel que busca una análisis preciso de los rasgos de la sociedad posmoderna.
Hoy tengo claro que soy tan posmoderna como cualquiera. Acá dos frases que me ayudaron a entenderme un poco más:
“El intercambio permanente hace que uno termine dedicándose a la cocina siamesa, o desee la jubilación, o promulgue las campañas a favor de la vida pastoral. A través de los demás comenzamos a valorar las harinas integrales, las novelas chilenas o la política comunitaria. (...) Así, a medida que se suman al yo los demás y sus deseos se vuelven nuestros, hay una ampliación de nuestras metas: de nuestros “debo”, nuestros “necesito” y nuestros “quiero”. Eso requiere atención y esfuerzo, y ocasiona frustraciones. Cada nuevo deseo plantea sus propias exigencias y reduce la libertad del individuo”.
“Al manifestar las opiniones uno se percata de que bajo el alero de su conciencia acechan otras voces subterráneas que lanzan un aullido burlón de desaprobación, como ocurriría con el “lobo estepario” de Herman Hesse. Ante este punto y contrapunto permanente (...) uno se da cuenta paulatinamente de que el monumento que había levantado a la objetividad tal vez fuera hueco”.Kenneth Gergen. "El yo saturado"
miércoles, 28 de febrero de 2007
Distracciones de febrero
Hay ciertas lecturas que no son para vanagloriarse, sino más bien una especie de placer que uno trata de ocultar. Nadie reconocería, ante una audiencia con visos de cierta cultura, que lee obras intrascendentes y tontas.
Hipocresía pura de los ámbitos intelectuales. Como al menos en este medio no estoy dispuesta a mantener ese juego, aquí va la confesión de los últimos tres libros que leí de un tirón, con cierta adicción, aprovechando las vacaciones. No tiene sentido opinar sobre ellos. Son como las comedias románticas, que uno disfruta mientras las ve, pero cuando terminan no se pone a analizarlas.
- “Confessions of a shopaholic” de Sophie Kinsella.
- “Shopaholic ties the knot” de Sophie Kinsella.
- “Shopaholic and sister” de Sophie Kinsella.
jueves, 15 de febrero de 2007
La magia de los trenes
Mientras estoy en un tren, creo que nada extraño puede pasar. Hay un punto de llegada claro y el destino parece inexorable. Pero a la vez, todo puede ocurrir afuera, por donde pasa el tren, y uno tiene el lugar de testigo privilegiado.
Envidio a Paul Theroux que en 1979 se subió a un tren local en Boston y terminó en Esquel. Viajé en tren por Estados Unidos y también viajé en La trochita. Pero es el enlace de ambos, que relata en su libro “El Viejo Expreso Patagónico”, lo que me parece fascinante, dejando de lado que encara los inconvenientes de su larga travesía por América con indisimulable mal humor y cierto desdén. Me gustaría alguna vez hacer un viaje similar y narrarlo después. Mi prosa podría estar lejos de la lograda por Theroux, pero sin duda le pondría mucha mejor predisposición a la aventura.
miércoles, 14 de febrero de 2007
Historia del rey transparente – Rosa Montero
Me gustó mucho este libro de Rosa Montero. Ya conocía su prosa ágil por haber leído “Historia de mujeres”, “Temblor”y “La loca de la casa”.
La historia de Leola, una campesina que se transforma en caballero, resulta atractiva y permite ir descubriendo la vida cotidiana de la Edad Media. Los pobrísimos campesinos, los nobles alejados de la realidad que los rodea, los caballeros que luchan por causas ajenas, los alquimistas enceguecidos por sus metas, los burgueses que intentan imitar a la nobleza, todos tienen su lugar en el texto. Uno siente que el viaje de la protagonista le permite vivir realmente en el medioevo. Y la voz de Nyneve –una bruja del conocimiento, como se autodenomina-, ayuda al lector a entender cómo funcionan las cosas allí. Interesante y, tal vez sin buscarlo, también instructivo.
“Esperanza: pequeña luz que se enciende en la oscuridad del miedo y la derrota, haciéndonos creer que hay una salida. Semilla que lanza al aire la sedienta planta en su último estertor, antes de sucumbir a la sequía. Resplandor azulado que anuncia el nuevo día en la interminable noche de tormenta. Deseo de vivir aunque la muerte exista”.
“Pero la verdadera nobleza, ahora lo sé, es esto. Es caminar toda tu vida con pasos atinados, con pasos que te salen del corazón; es que tus actos estén de acuerdo con tus ideas, aunque el precio sea alto. Y no imponer estas ideas a nadie, y ser modesto y compasivo en tu grandeza”.Montero, Rosa. “Historia del rey transparente”
jueves, 8 de febrero de 2007
Prohibido suicidarse en primavera - Alejandro Casona
"Como todos los seres felices ... y como todos los periodistas, son ustedes un poco impertinentes".
"No pidas nunca nada a la vida. Y algún día la vida te dará una sorpresa maravillosa".Casona, Alejandro. “Prohibido suicidarse en primavera”
martes, 30 de enero de 2007
Lo que vale es la intención
- Las legiones que cada mañana salen a caminar portando cuerpos que delatan comidas más que sustanciosas, creyendo que con su esfuerzo matinal bajarán de peso, aunque a la tarde no se priven de unos churros bien grasosos.
- Los que tratan de sacarle la arena a cualquier adminículo (ojotas, zapatillas, mochilas) que utilizarán en los siguientes cinco minutos en la misma playa y que indefectiblemente volverán a cubrirse de arena.
- Los deportistas que juegan a la paleta con un viento que no deja sombrilla en pie o cuando el mar cubre toda la playa y sólo pueden hacerlo con los tobillos metidos en el agua.
lunes, 29 de enero de 2007
Libros con arena
- "Matemáticas ¿estás ahí?" de Adrián Paenza. Mientas lo leía me preguntaba si cuando me tocó estudiar esas temáticas en la secundaria y también en la facultad las había entendido tan bien. El libro me retrotrajo a épocas de estudiantes, en las que yo me llevaba bien con esa materia tan poco digerible para muchos.
- "La historiadora" de Elizabeth Kostova. Atrapante. No será el gran libro pero uno disfruta mientras lee y vale su extensión.
- "La orden del temple" de Raymond Khoury. Con buena voluntad resulta entretenido, pero nada más. A veces muy previsible. Le falta crear el clima de misterio adecuado.
- "Cell" de Stephen King. Aún no lo terminé, pero hasta ahora sólo me parece interesante el planteo -que no comparto- de que la tecnología podría destruirnos. Voy a leer lo que me falta por una cuestión de principios, pero si lo abandonara hoy creo que no me perdería mucho. (Cabe aclarar que el libro me lo regalaron. No fue mi elección).
martes, 9 de enero de 2007
El arte de viajar
Daniel Boorstin en “The image. A guide to pseudo-events in America”
lunes, 8 de enero de 2007
The undomestic goddess - Sophie Kinsella
La respuesta está en el “balance”. Faulkner me agobió. Necesitaba entretenimiento puro sin pretensiones. Y por cierto lo obtuve en esas casi 400 páginas que leí, casi de un tirón, el domingo.
Me reí con la historia. Me identifique con la pobre Samantha, algunas de cuyas frases podrían perfectamente salir de mi boca:
- “I can’t do nothing all day. It’s going to drive me crazy. I’ll have to go and buy another paper from the village shop. If they’ve got War an Peace”.
- “I never really learned how to make meals”.
- “And I can’t sew on buttons”.
sábado, 6 de enero de 2007
Las palmeras salvajes - Williams Faulkner
Mientras leía El viejo, (Old man, como llaman al río Misisipi) no podía sacar de mi cabeza la devastación que produjo el huracán Katrina, tan parecida a los estragos de esa gran inundación que Faulkner sitúa en 1927. Me sonaban conocidos Nueva Orleáns, Baton Rouge, Mobile, el agua implacable, los diques rotos y las enormes zonas anegadas donde todo era río.
No es un libro entrañable, al menos para mí. Más de una vez tomé un respiro en su lectura porque me agobiaba el clima que creaba, el presentir que nada iba a terminar bien. A pesar de esto, o mejor debido a esto, Faulkner demuestra gran maestría en el arte de contar historias y sobre todo de transmitir sensaciones.
Una frase: “Entre la pena y la nada elijo la pena”.
miércoles, 3 de enero de 2007
Liberación y Progreso
Si verdaderamente creyera en ellos, y no los tomase como un simple juego, debería decir que los oráculos están de mi parte.